miércoles, 11 de septiembre de 2013

En busca de la palabra perfecta



¿Cuántas veces se han sentado con la esperanza de llenar páginas y páginas, y al final del día han descubierto que no han llegado ni a la mitad de lo que se habían propuesto? A mí, muchísimas veces. Podría decir que sería raro si no me sucediera. ¿Una de las razones? Que se me ha metido en la cabeza hallar una palabra específica; la palabra perfecta. Esa que describe exactamente lo que quiero mostrar, y que no podría ser reemplazada por ninguna otra. 

Por más sinónimos que existan, no es lo mismo usar uno u otro. Cada palabra tiene su significado particular, y encontrar esa que encaje con la idea que tenemos, en ocasiones cuesta. Y bastante. Por eso, a veces puedo tardar horas en escribir un solo párrafo. Me he visto a mi misma caminando por la casa y buscando cómo rellenar ese vacío en mi texto. Ese vacío que solo podría ser ocupado por la dichosa palabra que no encuentro. Busco en diccionarios, pregunto a las personas, pruebo con todo el vocabulario que se me ocurre, hasta que al fin la encuentro. Entonces, me siento como si hubiera dado con el Santo Grial. 

¡Pero si es solo una palabra!, dirán algunos. Pero quienes escribimos conocemos su importancia; su valor dentro del texto. Ahora mismo viene a mi mente una escena de la película Tira a mamá del tren, en la que Billy Crystal le habla a Danny DeVito acerca del inicio de su novela, y de cuánto ha tardado en encontrar esa palabra justa, sin la cual no puede seguir adelante. 

Suele pasarme que me cuesta traducir en palabras aquello que imagino. Porque quiero hacer llegar al lector lo que hay en mi mente; lo que siento; lo que percibo. Así que prefiero escribir poco y quedar satisfecha con el resultado, que tener ante mí hojas llenas de palabras vacías. 

No solo son palabras lo que usamos cuando escribimos. Sino un vehículo de sensaciones. Un fiel reflejo de nuestro mundo interior.  




*****************************

2 comentarios:

  1. Tienes toda la razón, me pasa exactamente lo mismo. A veces, uso varios diccionarios de sinónimos y me sorprendo porque sale como resultado toda otra cosa de lo que pensaba escribir, pero mejorada. Sí, un resumen perfecto del oficio del escritor: buscando la palabra perfecta. Muy buena entrada.Besos

    ResponderEliminar
  2. Gracias, Haimi! Me alegra saber que no soy la única a la que le pasa.
    Un beso grande!!!

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Sígueme en twitter

Trailer de El ángel de la oscuridad


Goodreads

El ángel de la oscuridad